
Alguna vez te has atrasado en el pago de un crédito? Una encuesta sobre el uso de servicios financieros1 reveló que el 48% de quienes usan una tarjeta de crédito en algún momento se ha atrasado en sus pagos. La excusa más común es “no tuve dinero para pagar”. La consecuencia: recargos, comisiones por pago tardío y en el peor de los casos: una mala nota en el historial crediticio.
Para que esto no te pase, antes de contratar un crédito, analiza si estás en condiciones de hacerlo: si tus ingresos y gastos te permitirán hacerle frente a este compromiso sin riesgo a atrasarte o incumplir con los pagos. A esto le llamamos capacidad de pago.


