En México no existe una cultura del seguro: sólo 3% de las casas habitación están protegidas. Únicamente 5.6% de la población tiene seguro de gastos médicos mayores; y sólo 7.5 millones de personas cuentan con un seguro de vida.El seguro es un mecanismo financiero que tiene como propósito proteger tu patrimonio o tu capacidad adquisitiva en caso de que sufras un percance o siniestro (por ejemplo un choque automovilístico, una enfermedad o un accidente de trabajo). En una situación desafortunada, el dinero pagado por un seguro representa una inversión para nuestra seguridad y tranquilidad.
Quizá te preguntes si realmente ayuda estar asegurado. Para visualizar la diferencia entre estar protegido y no estarlo, hicimos un ejercicio. Para ello tomamos un Seguro Básico de Responsabilidad Civil: éste te ofrece únicamente protección por los daños que causes a otras personas y a sus bienes hasta por $250,000. Esto quiere decir que tú tendrás que pagar la compostura de tu coche. Aun así, el ahorro es notable:

Si comparamos las cantidades podemos apreciar que la diferencia es de casi doscientos mil pesos, alcanzando un diferencial de alrededor del 1,268%. Si estás asegurado y no cuentas con recursos en ese momento, podrás reparar los daños de tu vehículo cuando cuentes con dinero, lo que no sucede en el otro caso, donde el dueño del vehículo afectado seguramente te exigirá que le pagues la reparación de inmediato.
Seguros fáciles de comparar
Si cuentas con pocos recursos y nunca has contratado un seguro, una excelente posibilidad para obtener protección son los Seguros Básicos Estandarizados. Lanzados durante 2009, el propósito de éstos es que las personas tengan acceso a seguros de bajo costo, con requisitos sencillos y de forma sencilla. Existen cinco modalidades:
- Fallecimiento.
- Accidentes personales.
- Gastos médicos.
- Salud (con subtipo de salud dental) y
- Responsabilidad civil para el caso de automóviles.
Allí podrás comparar de manera real el costo de cada una de las primas. Volvamos al ejemplo del seguro de responsabilidad civil (toma en cuenta que, aunque el costo de la prima cambia, se trata del mismo producto):
Si deseas contratar uno o varios seguros, la Condusef te sugiere:
- Asegúrate de que tanto el agente o institución financiera se encuentren legalmente registrados ante la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.
- Todas las características y condiciones del seguro vienen en el contrato (póliza). Revísalo detenidamente.
- No contrates la primera opción: compara precios, cobertura y beneficios adicionales.
- Revisa bien todas las exclusiones contenidas en las condiciones generales y/o endosos.
- Cualquier duda, por menor que sea, coméntala con tu agente. Si algo no te parece coméntalo y no firmes hasta no estar satisfecho.
- Al pagar tu póliza hazlo a nombre de la compañía de seguros; si entregas dinero al agente, que sea contra recibo firmado por éste.
- Ten a la mano tu póliza, y lleva siempre contigo los números a donde tendrás que comunicarte en caso de siniestro.

Descarga el pdf de este artículo, da clic aquí

