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Hábitos que te ahorran dinero hoy... y mañana

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Sabes cómo será tu vida económica en 5, 10, 15,20 años o más? Es difícil saberlo pero no imposible. Alan Kay, inventor de lo que conocemos como laptop dice que "la única forma de predecir el futuro es inventarlo".

Y sí, todos tenemos la capacidad de inventar o construir el futuro a través de hábitos y prácticas enfocadas a lograr la calidad y nivel de vida que queremos y que nos satisface.

En materia financiera podemos hacerlo adoptando distintos hábitos de consumo, ahorro, inversión y salud, que propicien que contemos con los recursos necesarios para enfrentar las distintas etapas de la vida: desarrollo de la familia, madurez profesional, pre-retiro y retiro.

No tiene que ver con cuánto dinero tienes hoy, sino con disciplina, desarrollo de una cultura financiera e interés por optimizar la utilización de un recurso escaso: el dinero.

El principio de todo es el manejo de un presupuesto, pues éste es la mejor herramienta para planear el manejo de tus finanzas. Un presupuesto te indicará cuánto tienes (ingresos), cuánto puedes gastar y tu capacidad de ahorro e inversión.

Ningún bolsillo resiste el consumo realizado sin ton ni son. Por pequeña que sea, planea y calendariza cada compra. Dale prioridad a los gastos necesarios sobre los deseables. Dentro de los gastos necesarios anota el ahorro, porque este hábito te facilitará la construcción de riqueza personal y/o familiar. Aunque, como vimos en el artículo "Ingresos similares, realidades diferentes", las sugerencias generales deben adaptarse a casos particulares, la recomendación es que intentes ahorrar al menos el 10% del dinero que recibes cada mes. No hay un tope máximo; de hecho, entre más ahorres más rápido podrás concretar metas patrimoniales como comprar un auto o una casa.

Si no tienes el hábito del ahorro, inicia con un porcentaje menor pero siempre con la consigna de llegar al porcentaje recomendado e incluso, por qué no, superarlo. La tarea se facilita si te planteas metas u objetivos a realizar y les pones fecha. Por ejemplo, si quieres reunir 40 mil pesos para el enganche de un auto y para ello fijas un plazo de tres años, significa que cada mes debes ahorrar 1,100 pesos y debes abrir en tu presupuesto un cajón exclusivo para ese fin.

La planeación financiera revela si cuentas con el suficiente flujo de efectivo o si debes ajustar algunos rubros de gasto para concretar metas. De acuerdo al estilo y nivel de vida que cada familia desee tener, debe fijar sus objetivos en el tiempo (como en la tabla de abajo).

 

Cuestión de tiempo

Para fijarte metas, toma en cuenta cuánto te tardarías en cumplirlas.

unoMuy corto plazo
Un diplomado, un viaje, perfeccionamiento de un idioma extranjero, revisión médica.
 

dos

Corto plazo
Una boda, una maestría.
 

tresMediano plazo
Enganche de casa y auto, tener un bebé.
 

cuatroLargo plazo
Una casa, un negocio, educación de los hijos, retiro.

 

Hay quienes argumentan que no tienen capacidad de ahorro porque viven al día. Como vimos en el ejercicio anterior, esas personas se sorprenderían al constatar, con un presupuesto, de que sí pueden hacerlo. La revisión de los gastos, siguiendo prioridades, nos indica los rubros que podemos reducir y otros, quizá, eliminar. La clave está en ejercer un consumo inteligente, lo que significa que debe ser consciente, informado, crítico, saludable, sustentable, solidario y activo.

En resumen, antes de tomar una decisión de compra de cualquier bien o servicio, compara varias opciones. Así, consumirás lo necesario al mejor precio. En caso de adquirir bienes y servicios a crédito (casa, auto), procura dar enganches elevados, de esta manera pagarás menos intereses y liquidarás la deuda en un plazo menor, liberando tu esfuerzo de ahorro para concretar la siguiente meta.tv

El siguiente paso es invertir el ahorro generado en aquellos instrumentos cuyas características de liquidez y rentabilidad sean las idóneas para conseguir tus metas. Si tu contacto con el sistema financiero mexicano se ha reducido a las opciones bancarias (cuentas de ahorro, cheques, y depósitos a plazo) cuya virtud es que puedes disponer de tu dinero en cualquier momento (liquidez), quizá estés perdiendo tiempo y dinero.

 

Para cada objetivo hay un instrumento. Esto tienes que saberlo y sacarle el máximo provecho. Por ejemplo, en la creación de un fondo de emergencia es necesario priorizar la liquidez sobre el rendimiento; sin embargo, antes de colocarlo en una cuenta de ahorro bancaria, considera que también puedes invertirlo en un fondo de inversión en instrumentos de deuda de muy corto plazo que seguramente te dará mejores rendimientos que una cuenta bancaria con el mismo nivel de liquidez.

Si lo que quieres es ahorrar para la educación de tus hijos que ahora son pequeños, los fondos de renta variable (para los que no conocen bien este instrumento deben empezar por invertir en los indizados al IPC) y los planes de seguros dotales te funcionarán mejor que abonarle a una cuenta bancaria que casi siempre "paga" rendimientos reales negativos (es decir, tu dinero crece por debajo de la inflación).

Quizá te parezca "arriesgado" sacar tu dinero del banco y buscar otras opciones más rentables que apenas conoces. De ahí la importancia de informarte y desarrollar una sólida cultura financiera. Además, ninguna opción de ahorro/ inversión está exenta de riesgo, ni siquiera una cuenta de ahorro bancaria. Cierto que ahí no puedes perder tu dinero porque tu ahorro, hasta por un monto de 400 mil Udis, está protegido por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), pero esta protección no te alcanza para subsanar las minusvalías que sobre tu ahorro tienen factores como las comisiones, los impuestos y, por supuesto, la inflación pues casi siempre los bancos pagan intereses anuales inferiores a la tasa de inflación anual.

Opciones de inversión como los fondos o sociedades de inversión no cuentan con un seguro de protección, pero al ser un portafolio diversificado (invierte en varios instrumentos distintos entre sí), manejado por profesionales, y al elegir el adecuado para el objetivo personal o patrimonial trazado (no vas a optar por el de largo plazo para un objetivo de corto plazo), se reduce la posibilidad de pérdida e incrementa la de obtener una posible rentabilidad que compense el riesgo asumido.

 

Es muy importante leer el contrato de cualquier bien y servicio que adquieras

 

Un punto vital es evaluar con quién vas a depositar tu dinero. Para ello, es muy importante que antes de firmar un contrato con alguna institución o empresa financiera, verifiques que esté inscrita en el Sistema del Registro de Prestadores de Servicios Financieros (Sipres) en nuestra página (www.condusef.gob.mx), si no aparece ahí, no les confíes el manejo de tu dinero, por muy buenos rendimientos que te "aseguren". Nadie puede garantizar rendimientos y menos si son elevados para periodos cortos de tiempo.

La contratación de seguros es otro tema de vital importancia porque son instrumentos que nos protegen en caso de riesgos inesperados con posibles consecuencias catastróficas para nuestro bolsillo. En el mercado hay seguros de vida, casa, auto, negocio, educación y salud.

Las estadísticas apuntan que 7 de cada 100 mexicanos cuentan con un seguro de vida, 5 de cada 100 poseen un seguro de gastos médicos mayores y sólo 3 de cada 100 viviendas están protegidas.

imagLos seguros que debes adquirir dependen de tu patrimonio y de tu vida familiar, pero además, la gama de oferta de un mismo producto permite ahorros considerables a las personas por el rango de primas que manejan las distintas aseguradoras para un mismo producto. Una vez más: investiga y compara para hacer la mejor elección en términos de cobertura y costo.

Contratar un seguro de vida nos da la certeza de que la familia dispondrá de los recursos necesarios aún y cuando falte el principal proveedor. La cuantía de la cobertura que debes contratar se calcula considerando el total de las necesidades económicas fijas de la familia, considerando el número de proveedores, y el porcentaje que le corresponde a cada uno de los contratantes. Por cierto, esta cantidad, al igual que lo que se necesita para financiar el retiro, se debe ajustar con una tasa de inflación que las instituciones financieras ubican para sus cálculos de largo plazo en alrededor de 4%.
Pero ojo, no dupliques tus seguros y tus gastos. Antes de contratar un seguro verifica si ya cuentas con uno similar. Por ejemplo, algunas tarjetas de crédito incluyen seguro de vida. En este caso, conviene saber por cuánto es, y si no es lo que tú necesitas solicita su cancelación al banco emisor y contrata uno con quien te ofrezca las condiciones de costo y cobertura (suma asegurada y eventualidades incluidas) que buscas. También algunas empresas de telefonía incluyen el costo de algunos seguros en el recibo mensual aunque tú ya cuentes con ellos. Es muy importante leer el contrato de cualquier bien y servicio que adquieras, de esta manera, sabrás como actuar en caso de incumplimiento de la compañía o de alguna inconformidad de tu parte, así como para asumir responsabilidades.

 

Antes de tomar una decisión de compra de cualquier bien o servicio, compara varias opciones

 

Hoy por hoy, los hábitos de salud son determinantes para cuidar nuestras finanzas, hábitos como el cigarro o un estilo de vida poco saludable que nos lleve a la obesidad y el surgimiento de costosas enfermedades que pueden incrementar sustancialmente nuestros gastos realizados por este concepto de salud, sobre todo en la etapa de retiro, cuando nuestros ingresos suelen ser ya más bajos. La obesidad y el sobrepeso afecta a más del 60% de los mexicanos mayores de 20 años (de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social Coneval). Planear nuestra vida financiera y actuar en consecuencia es la mejor manera de generar y multiplicar activos para vivir con comodidad y seguridad hoy y siempre.

 

Glosario

Unidad de Inversión (UDI).
Unidad de cuenta de valor real constante y su valor en pesos va reconociendo la inflación.

 

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